Piero Della Francesca (1415 – 1492)


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Piero di Benedetto de’Franceschi, llamado Piero della Francesca, ha sido un luminoso descubrimiento de la crítica artística de nuestro siglo.

Su pintura, basada en reglas geométricas y matemáticas, suprema unión de la ciencia y el arte, la gravedad solemne de sus representaciones, en las que luz y color se expanden con una profunda calma interior, que impone respeto y admiración al espectador, son todos ellos aspectos que han interpelado de forma efectiva la sensibilidad del siglo XX, para la cual la obra pictórica y teórica de Piero es una cima nunca alcanzada.

La adoración del Árbol Sagrado por la Reina de Saba y el encuentro entre Salomón y la reina de Saba – Piero della Francesca

Se sintió conmovido por la monumentalidad de los cuadros de Masaccio.

Vida y Obra de Piero della Francesca

Desde que en 1925 Aldous Huxley celebró el fresco de la Resurrección de Cristo en Borgo San Sepolcro, como «el mejor de los cuadros del mundo», la visita a los lugares por donde vivió y trabajó Piero, desde Monterchi a Arezzo, se convirtió casi en un obligado «little tour» para el viajero sensible e informado.

Estas relaciones lo pusieron en contacto con el mundo humanista, en particular con Leon Battista Alberti. Tras entrar en 1439 en Florencia en el taller de Domenico Veneziano, el maestro que más influyó en su formación, parece ser que se reencontraron en Arezzo en 1450.

A pesar del silencio de los siglos que siguieron a su muerte (1492), Piero fue enormemente apreciado por sus contemporáneos. Luca Paccioli, que siguió sus descubrimientos matemáticos, lo consideró «el monarca de la pintura», y, efectivamente, el pintor fue llamado a las cortes de Rimini, Ferrara, Bolonia, Urbino, Cesena, así como a Roma, a la corte papal.

Piero aprendió del maestro los colores puros y luminosos, la invención perspectiva rigurosa, establecida en los cartones antes de transferir la composición al muro o a la tabla, el carácter escultórico de los ropajes, el sentimiento vivo de los paisajes y el gusto por la experimentación técnica.

Pinturas Renacentistas - Resurrección de Cristo - Piero de la Francesca
Resurrección de Cristo – Piero de la Francesca

La técnica de Piero

Uno de los mejores Pintores renacentistas, teórico y maestro del dibujo y del espacio en perspectiva, dispuso cada figura con gran rigor y utilizó espacios naturales y arquitectónicos para perfeccionar el orden de sus composiciones.

Al ubicar su punto de vista a muy escasa altura, otorgó un lugar predominante a los primeros planos y acentuó el volumen y la monumentalidad de sus figuras.

La poesía particular de sus cuadros quedaba subrayada por su franca luminosidad. Este nuevo lenguaje pictórico huyó de lo anecdótico y lo patético. Sereno y casi atemporal, exaltó las virtudes de un mundo superior y divino.

En el taller de Veneziano Piero pudo hacerse amigo de Andrea del Castagno y de Baldovinetti, cuyas obras presentan indudables afinidades con las suyas. Sin embargo, su vida se desarrolló lejos de Florencia y su influencia fue, por ejemplo, bastante más profunda en la pintura veneciana que en la florentina, aunque nunca fue a Venecia.

Algunas Fechas Importantes

  • 1415  – Nace en Borgo al Santo Sepolcro (hoy Sansepolcro), un pequeño centro que fue sucesivamente dominio de los Malatesta, del papa (desde 1431) y finalmente de Florencia (desde 1441)     
  • 1432 – Colaboró con un pintor local, por lo demás desconocido     
  • 1436 – Pintó los estandartes y escudos para el papa Eugenio     
  • 1439 – Entra en Florencia en el taller de Domenico Veneziano     
  • 1450 – Se encuentra de nuevo con Veneziano en Arezzo     
  • 1469 – Presencia en Urbino; díptico de Federico de Montefeltro y su mujer (en el que el retrato de Battista, su mujer, es póstumo)

Principales Obras de Piero della Francesca

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